domingo, 31 de enero de 2010

¿Son realmente protestantes y evangélicos todos los "protestantes" y "evangélicos" de hoy?

Tomado de http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2009/07/son-realmente-protestantes-y.html

Por Sugel Michelén

La palabra “protestante” comenzó a usarse para designar a los partidarios de la Reforma del siglo XVI a raíz de la protesta que un grupo de príncipes alemanes presentaron por escrito en la segunda Dieta de Spira, en 1529.

Tres años antes se había resuelto que cada estado se responsabilizara ante Dios, no ante el Emperador, de la religión de sus súbditos y que no se debía poner impedimento a la predicación de la Palabra de Dios.

Pero en la Dieta del 1529 el representante del Emperador anunció que esa ordenanza quedaba revocada y que debía reinstaurarse el antiguo sistema de gobierno eclesiástico con el catolicismo romano a la cabeza. Los príncipes, indignados, entregaron un documento en el que aparecía repetidas veces la palabra “protestamos”, de donde se derivó el apelativo “protestantes”.

Este movimiento reformador del siglo XVI no fue el inicio de una nueva religión, sino la manifestación del deseo de muchos en la Edad Media tardía de que la iglesia fuera restaurada y renovada conforme al patrón bíblico. Por eso el movimiento se mantuvo apegado a las grandes declaraciones de fe del cristianismo histórico.

Descansando en la enseñanza del Nuevo Testamento los reformadores proclamaban que la salvación es un regalo de la sola gracia de Dios y del cual somos hechos partícipes únicamente por medio de la fe en nuestro Señor Jesucristo. De igual modo proclamaban que la Biblia, como revelación inspirada de Dios, es nuestra única regla segura e infalible de fe y práctica.

Andando el tiempo, el término “protestante” comenzó a usarse indiscriminadamente para designar a todos los grupos disidentes de Roma, aún aquellos que no se adhieren a los principios bíblicos sostenidos por la Reforma.

Algo similar ocurrió con el término “evangélico”. Hasta hace un poco más de cien años “evangélico” era aquel que había abrazado de corazón el evangelio de Cristo descansando únicamente en la Biblia como su autoridad doctrinal y práctica. Hoy día son tantos y tan variados los grupos religiosos designados popularmente con estos términos que su significado real se ha perdido casi por completo.

Basta con mirar algunos de los programas televisados que llevan la etiqueta de “cristiano” para darse cuenta que muchos de ellos están presentando un mensaje totalmente diferente del que los verdaderos protestantes y evangélicos predicaban en el pasado. Confieso que me siento indignado y muy avergonzado con mucho de lo que se presenta como cristianismo en los diversos medios de comunicación disponibles hoy día (aunque es justo decir que hay honrosas excepciones).

No tenemos temor de las clasificaciones, siempre que se usen adecuadamente. De lo contrario crearemos mucha confusión y cometeremos graves errores de juicio.

--- Fin del Artículo ---

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

La Psicología: ¿Un Nuevo Caballo de Troya en la Iglesia?

Tomado de http://todopensamientocautivo.blogspot.com/search/label/Psicología

Parte 1




Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

viernes, 29 de enero de 2010

El Movimiento Apostolico Y Profético: ¿Mito o Realidad?

Tomado de http://dialogopastoral.com/?p=849

Mucha confusion esta generando en el dia de hoy la interpretacion de Efesios 4:11 que dice :” Y el mismo constituyo a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros evangelistas; a otros, pastores y maestros”

La confusion radica en que muchos se preguntan si en verdad existen en el dia de hoy Apostoles y Profetas, es alrededor de esos dos ministerios que surge la confusion, porque no es cuestionado el ministerio de Evangelista Pastor, y Maestro.

En el dia de hoy se han levantado grupos y personas que se hacen llamar apostoles y profetas, los cuales reclaman ser las “cabezas o autoridad apostolica” de la iglesia en general en determinada ciudad o region, se proclama que dichas iglesias unidas bajo la “autoridad apostolica” supuestamente estarian llamadas a derribar toda barrera denominacional para venir a estar bajo la autoridad de los “Apostoles Y Profetas”.

Hoy en nuestra ciudad de Houston la confusion es tal que la iglesia esta dividida ante este asunto. Es por ello que Debido a la trascendencia del tema y a la popularidad de nuestro programa radial, muchas personas constantemente me preguntan sobre el topico, por lo tanto he creido necesario poner algunas cosas que a mi parecer son relevantes con respecto al tema, poniendolo en perspectiva con algunas cosas que al respecto se han publicado.

Entendiendo El Problema

Leyendo hace poco un articulo titulado “New Prophets to Head the Church by Let Us Reason ministries ” (Los nuevos Profetas que lidearan la iglesia), el autor relata algo que a mi parecer es sorprendente, el dice que en el año 2,000 mientras miraba en una de las cadenas cristianas de television una entrevista con uno de los mas conotados lideres de este movimiento de apostoles y profetas modernos (Peter Wagner) le escucho decir:

“Creo que el gobierno de la iglesia finalmente ha llegado al lugar que las escrituras afirman en Efesios 2 donde habla del fundamento de la iglesia que son los apostoles y profetas, previo a la década de los 80s y 90s estos fueron practicamente ignorados pero ahora por haberlo reconocido es la mayor razon por la cual estamos entrando en un nuevo nivel de oracion, de guerra espiritual, de sanidad, milagros y liberacion. Esta es una nueva era, yo no se si es coincidencial a medida que entramos en un nuevo milenio”(enfasis añadido)

Al nosotros observar dicha afirmacion, en ella se da implica que la iglesia estuvo estancada hasta los años 80s y 90s, como si estuviese esperando esperando el descubrimiento y lanzamiento del ministerio apostolico y profetico. La realidad es que en estos 20 siglos que tiene la iglesia de existencia, Dios en su soberania y su plan eterno siempre ha obrado su voluntad y nada se le ha salido de la mano. Durante todos estos siglos hubo periodos de oscuridad pero tambien tiempo de gran luz, tiempo de evangelizacion, conversion y avivamientos por doquier. Jesus dijo “Establecere mi Iglesia y las puertas del hades no prevaleceran contra ella”

Continúa...

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

domingo, 24 de enero de 2010

Inclinándose al Idolo de la Unidad

Tomado de http://sujetosalaroca.org/2009/09/01/inclinandose-al-idolo-de-la-unidad/

Inclinándose al Idolo de la Unidad

Esta es la última entrada de una corta serie que ha tenido como tema los ídolos que están siendo adorados en el protestantismo. Y el día de hoy deseo tocar uno de los temas que me producen más tristeza. Y me estoy refiriéndo al mal llamado ecumenismo.

Es verdaderamente triste ver como grupos de llamados creyentes están incitando a la unidad religiosa. ¿Porqué digo que es triste? Porque en cierto sentido los creyentes debemos acercarnos a personas de otras religiones, pero con un fin diferente al que está siendo promulgado hoy en día por muchos de estos grupos.

En Costa Rica, por ejemplo, existen grupos evangélicos que se han dedicado a enseñar la Biblia y se han promocionado como grupos para personas a quienes no les gusta la iglesia. Ellos, luego de ayudar a estas personas a encontrar a Dios, se encargan de dirigir a las personas hacia otras iglesias evangélicas o católicas cercanas al lugar donde vive la persona.

Y esto es algo típico dentro del movimiento evangélico postmodernista/emergente, en donde los líderes han venido enseñando de las supuestas cosas comunes que existen entre las diferentes religiones, incluyendo al cristianismo. Estos falsos maestros han venido enfatizando la mentira de que el catolicismo romano, el cristianismo, el Islam, el budísmo, etc, tienen cosas comunes que nos unen, esto es, el mismo Dios.

Es por eso que el día de hoy quiero discutir dos graves problemas que veo dentro de este movimiento ecuménico.


Definición

La palabra ecumenico/ecumenismo proviene de la palabra griega oikumene que significa “el mundo habitado.” Este movimiento ecuménico, entonces, implica unir en una sola iglesia a todos los cristianos. Esto parece un noble propósito, ¿cierto?

Pero, en el mundo católico romano, el término es utilizado para designar la idea de incluír dentro de la Iglesia de Roma a todas las demás iglesias que dicen ser cristianas, bajo la cabeza del papa.


Problemas

Entre las cosas que vemos en este movimiento es que no sólo se han incluído en esta misión a las iglesias que dicen llamarse cristianas, sino que en la actualidad, se han incluído a otras religiones, entre ellas, el Islam, budísmo, induísmo, etc.

¿Cuál ha sido la excusa? Todas estas religiones a pesar de sus diferencias, tienen algo en común, adoran al mismo Dios de la Biblia. Lo que ha venido siendo enseñado en esta etapa postmodernista, es que debido a que ningún hombre puede llegar a conocer la verdad, y a que esta es relativa, todas las diferentes religiones adoran al mismo Dios, pero que Dios se ha revelado a cada una de ellas de diferente manera.


Es así como en el Concilio Vaticano II se declara a los musulmanes como hermanos por parte del Vaticano. En el catecismo católico punto 841 leemos lo siguiente,

"El designio de la salvación comprende también a los que reconocen al Creador. Entre ellos están, ante todo, los musulmanes que profesan tener la fe de Abraham y adoran con nosotros al Dios único y misericordioso que juzgará a los hombres al fin del mundo."

Para el Vaticano los musulmanes adoran al mismo Dios de la Biblia. El problema con este movimiento es que ha despreciado la búsqueda de la verdad. Se ha propuesto concentrar en unidad a iglesias en el aspecto externo comprometiendo la verdadera doctrina bíblica. Se ha promulgado la tolerancia religiosa desechando la predicación del evangelio.

¿Cómo puede decir Roma que un musulmán adora al Dios de la Biblia? ¿Cómo pueden decir estos grupos evangélicos costarricenses que la iglesia católico romana es una verdadera iglesia de Cristo? Esto es una verdadera falacia. El cristianismo bíblico debe tener claro que la única manera de conocer a Dios de la Biblia es a través de Cristo.

Este movimiento ecuménico ha deteriorado el evangelismo. Con la idea de que las demás religiones fuera del cristianismo tiene algo de la verdad de Dios en ellas, se ha pensado que no hay necesidad de predicarles el evangelio.

¿Qué dice la Biblia?

La enseñanza de Cristo es que la iglesia debe ser una, pero no de cualquier manera, sino que debe ser una en verdad (Juan 8: 31-32; 17: 14-17). Sin esto, la unidad externa es una farsa.

Bíblicamente no puede haber unidad entre los creyentes y el resto del mundo, incluyendo a aquellos que falsamente dicen llamarse cristianos. El apóstol Pablo dice lo siguiente,

"No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo.”
2 Corintios 6: 14-16


¿Cuál es la intención de Cristo al ordenar esta separación?

Debe existir una verdadera razón para este mandamiento de Cristo. Lo que vemos es que no hay una sola razón, sino dos.

Primero, como creyentes no debemos tener comunión con las tinieblas. ¿Qué beneficio doctrinal puede obtener un creyente de relacionarse de una manera religiosa con un no creyente? Ninguno. Este es el argumento de Pablo.

Segundo, reconocer que debemos estar separados de los no creyentes nos recuerda el mandamiento de Cristo de predicar el evangelio a todas las naciones (Marcos 16: 15-16). ¿Porqué? Porque sabemos que esta es la única opción que tiene un hombre para ser salvo de la ira de Dios a causa de sus pecados.

El movimiento ecuménico de la actualidad refrena este importante mandamiento de Cristo, ya que crea una falsa impresión de que las demás religiones adoran al mismo Dios de la Biblia y por lo tanto no tienen la necesidad de conocer el evangelio. Estas son cosas que hemos visto no sólo del Vaticano, sino de los que han sido considerados los grandes líderes evangélicos del siglo XX como Billy Graham.


¿Es la Iglesia Católico Romana una Verdadera Iglesia?

La respuesta bíblica a esta pregunta es: ¡No! Me entristece mucho que existan evangélicos que consideren apropiado que una persona asista a una iglesia católica. Y no sólo que asista, sino que peor aún, ellos les recomiendan alguna.

El Vaticano apela a la sucesión papal para promulgar la idea de que es la verdadera iglesia de Cristo. Pero, lo que debe quedar claro es que la sucesión papal a partir de los apóstoles no es garantía de que la verdad y pureza de la enseñanza bíblica esté siendo predicada en ella. ¿No eran los fariseos los sucesores de Moisés y los profetas? ¿No era esto lo que ellos decían con tanto orgullo? Ellos decían ser maestros de la Ley e hijos de Abraham. Pero, ¿cuál era la opinión de Cristo?

Para el Señor los fariseos eran hijos del diablo (Juan 8: 44). Cristo justificó esta declaración a causa de que los fariseos habían distorsionado la verdad revelada por Dios en las Escrituras. Esto mismo es lo que ha hecho el Vaticano. La iglesia Católico Romana ha cambiado la verdad de Dios por una mentira del diablo. Han puesto sus tradiciones sobre la Biblia, y se han dedicado a través de los siglos a enseñar mentiras y doctrinas que no están en la palabra de Dios.

El mismo Jesús dijo que la prueba para saber quien era un verdadero discípulo suyo era si se sometían a Su palabra. ¿Hace esto el Vaticano? La respuesta clara es que no, y por lo tanto no debe considerarse una verdadera iglesia.

Por ejemplo, la Biblia dice que un pecador es justificado sólo por gracia, sólo por medio de la fe, y sólo en Cristo. La iglesia Católico Romana enseña un evangelio falso en donde un pecador es justificado por fe más obras; gracia más mérito; Cristo más la iglesia; por la regeneración bautismal; penitencia; misas; el rosario; indulgencias; María; Purgatorio, etc. Pablo declara a tales anatemas, pues predican un evangelio adulterado, es decir, un evangelio que no fue predicado por los apóstoles de Cristo.

¿Son los Musulmanes Nuestros Hermanos?

¡Jamás! La Biblia enseña que la única manera de conocer al Dios verdadero es a través de Cristo. Es Cristo la imagen misma del Padre. Es Cristo quien nos revela a la deidad.

Los musulmanes rechazan esta verdad bíblica. Ellos niegan la deidad de Cristo, y por lo tanto creen en un falso Cristo. El verdadero Hijo de Dios es aquel que vino del cielo y se encarnó para vivir una vida perfecta, y morir pasados los treinta años crucificado en una cruz siendo castigado por el Padre a causa de cargar los pecados de Su pueblo, para satisfacer la ira de Dios. Este Cristo luego resucitó y ascendió al cielo para sentarse a la diestra del Padre y ejercer su soberanía sobre toda Su creación.

Para los musulmanes Cristo fue tan sólo un hombre, un profeta más de Dios, quien no murió en la cruz, ni resucitó. Este es un falso Cristo, y por lo tanto los musulmanes no pueden ser nuestros hermanos al no estar unidos a nuestra misma fe.

Y lo mismo podríamos decir de los budístas e hindúes.


¿Cuál es Nuestra Misión?

Mi primer mensaje sería dejar estas tonterías ecuménicas y relativistas. Miren a las verdades bíblicas y a los mandamientos de Cristo con respecto a aquellos que no comparten la fe bíblica.

Segundo, es que nuestra misión y orden es predicar el evangelio. Veamos en los musulmanes, católicos, budistas, ateos, etc, a personas que están rebelándose contra Dios y que necesitan escuchar el evangelio de salvación para poder escapar de la ira venidera.

Si no estamos cumpliendo con este mandamiento seremos reprendidos por nuestro Padre. Si tratamos a los incrédulos como personas que serán salvas, sus vidas estarán sobre nuestras cabezas. Prediquemos, entonces, el evangelio de Cristo, que es poder de salvación de Dios.

----Fin del Artículo----

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

domingo, 17 de enero de 2010

"No os engañeis" - La santidad en Corinto

Sermón de Sewell Hall en formato mp3.


Para descargar haga click derecho en el enlace y seleccione "Guardar enlace (o bien contenido, destino) como".

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra.

sábado, 16 de enero de 2010

Emocionalismo

Tomado de http://www.creced.com/spanish/articulos/adoracion/emocionalismo.html

¡EMOCIONES, SI! ¡EMOCIONALISMO, NO!

¡EMOCIONES, SI!

Algunos de los frutos del Espíritu son "amor, gozo y paz", emociones que llenan el corazón del que conoce a Cristo.
Aunque el cristiano se goza de estas emociones, sabe que la fe no proviene de ellas, sino solamente de la palabra de Dios (Romanos 10:17). Por tanto, aunque se siente feliz en el amor, gozo y paz que Dios le da, su confianza no se basa en ellos sino en la palabra de Dios y en Su misericordia. El "sentirse bien" no es garantía de estar bien con Dios.

¡EMOCIONALISMO, NO!

Nuestro mundo religioso ha sido invadido por el emocionalismo, el concepto que la fe en Dios proviene de las emociones y que por más emoción, más fe hay.

Debido a este concepto, la meta de las reuniones de los emocionalistas no es tanto el aprender de la palabra de Dios, sino el aumentar las emociones con la predicación frenética, los testimonios emotivos y más que nada, la música apasionada. La esperanza es que de las emociones producidas por la música y los testimonios, nazca y crezca la fe. Así, las emociones llegan a ser un fin en si mismo y son procuradas más que cualquier otra cosa, aun la palabra de Dios.

El emocionalismo destruye almas porque desvía al hombre de lo que produce la verdadera fe, la palabra de Dios (Rom. 10:17). A través de él los hombres llegan a confiar en sus sentimientos en vez de la palabra divina (Prov. 16:25).

CONCLUSION

Gocemos de las emociones que provienen de la verdadera fe, pero no nos engañemos a pensar que las emociones son un fin en si mismo. Las emociones deben ser productos naturales de la verdadera fe, y no la base de ella.

--- Fin del Artículo---

Saludos y Bendiciones,
Blog Predica la Palabra

viernes, 15 de enero de 2010

¿Dios aún realiza milagros? ¿Por qué Dios ya no hace milagros como los hizo en la Biblia?

Tomado de http://www.gotquestions.org/Espanol/milagros-Dios.html

Pregunta: "¿Dios aún realiza milagros? ¿Por qué Dios ya no hace milagros como los hizo en la Biblia?"

Respuesta: Cuando Dios realizó poderosos y asombrosos milagros para los israelitas ¿lograron éstos que ellos lo obedecieran? No, los israelitas constantemente desobedecieron y se rebelaron contra Dios aún cuando presenciaron todos esos milagros. La misma gente que vio a Dios abrir las aguas del Mar Rojo, dudó más tarde si Dios sería capaz de llevarlos a conquistar a los habitantes de la Tierra Prometida. Lee la parábola en Lucas 16:19-31. En ella, un hombre en el infierno le pide a Abraham enviar a Lázaro de entre los muertos para advertir a sus hermanos. Abraham le dijo al hombre que, “Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos” (Lucas 16:31).

Jesús realizó incontables milagros, sin embargo, la gran mayoría de la gente no creyó en Él. Si en la actualidad Dios realizara milagros como los que hizo en el pasado, ocurriría el mismo resultado. La gente quedaría asombrada y creería en Dios por un corto tiempo. La fe sería superficial y desaparecería al momento en que algo inesperado o amenazante ocurriera. Una fe basada en milagros no es una fe madura. Dios realizó el milagro más grande de todos los tiempos al venir al mundo en la forma humana de Jesucristo, para morir en la cruz por nuestros pecados (Romanos 5:8), para que pudiéramos ser salvados (Juan 3:16). Dios aún realiza milagros – muchos de ellos simplemente pasan inadvertidos o son negados. Sin embargo, no necesitamos más milagros. Lo que necesitamos es creer en el milagro de la salvación a través de la fe en Jesucristo.

Otro importante concepto para entenderlo es el hecho de que el propósito de los milagros era el autentificar al realizador de esos milagros. Hechos 2:22 declara, “Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis.” Lo mismo es dicho de los apóstoles, “Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros.” (2 Corintios 12:12). Hablando del Evangelio, Hebreos 2:4 proclama, “Testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según Su voluntad.” Nosotros tenemos ahora la verdad de Jesús registrada en la Escritura. Tenemos también los escritos de los apóstoles impresos en la Escritura. Jesús y Sus apóstoles, como está escrito en la Biblia, son la piedra angular y el fundamento de nuestra fe (Efesios 2:20). En este sentido, los milagros ya no son necesarios, porque el mensaje de Jesucristo y Sus apóstoles ya ha sido certificado y detalladamente registrado en las Escrituras. Si, Dios aún hace milagros. Al mismo tiempo, no debemos necesariamente esperar hoy que ocurran milagros como los registrados en la Biblia.

---Fin del Artículo---

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

Aclarando el Calvinismo – Parte 2

Tomado de http://evangelio.wordpress.com/2009/01/16/aclarando-el-calvinismo-parte-2/

Parte II: Spurgeon: “Calvinismo Es el Evangelio”

Hay, estos días, bastantes calvinistas nombrados por sí mismo que están en desacuerdo con mi valoración del Arminianismo e insisten que el Arminianismo conlleva una negativa absoluta de ciertas verdades indisputables fundamentales. Aquellos que desean hacer tal argumento invariablemente citarán una declaración famosa por Spurgeon, tomado del capítulo de su autobiografía titulado “Una Defensa del calvinismo” en el cual Spurgeon dijo esto:

Yo tengo mi propia opinión particular que no hay tal cosa como predicar a Cristo y a Él crucificado, a menos que prediquemos lo que hoy en día se llama la doctrina calvinista. El calvinismo no es otra cosa que el Evangelio. No creo que podamos predicar el Evangelio si no predicamos la justificación por la fe, sin obras; ni a menos que prediquemos la soberanía de Dios en Su dispensación de la Gracia; ni a menos que exaltemos el amor que elige y que no se puede cambiar, eterno, inmutable y conquistador de Jehová. Tampoco pienso que podamos predicar el Evangelio a menos que lo basemos sobre la redención especial y particular de Su pueblo escogido y elegido, que Cristo llevó a cabo en la cruz. Tampoco puedo comprender un Evangelio que permite que los santos se aparten de manera definitiva después de haber sido llamados y deja que los hijos de Dios se quemen en los fuegos de la condenación después de haber creído una vez en Jesús. Yo aborrezco un Evangelio así.

Absolutamente estoy de acuerdo con lo que Spurgeon dice allí, en el sentido de lo que él lo quiso decir. Y el contexto de esa declaración explica claramente lo que él quiso decir. Él señalaba que el principio en el corazón de toda verdad indisputable es el mismo principio que conduce el calvinismo: “La salvación es del Señor”. La salvación es obra de Dios; no es algo que hacemos por nosotros mismos. Esa es la verdad que él defendía.

Spurgeon no decía que debamos usar los cinco puntos del calvinismo de la misma manera en que la Cruzada Estudiantil utiliza las “cuatro leyes espirituales”. Él no decía que siempre que ustedes hablen las doctrinas de la elección y la reprobación usted está fielmente predicando el evangelio y todo el consejo de Dios. Desafortunadamente, pienso que eso es lo que una buena cantidad de calvinistas imprudentes piensan que Spurgeon quiso decir cuándo dijo que “el que calvinismo es el evangelio”.

Pero si usted leyera el artículo entero de Spurgeon sobre el calvinismo, él deja muy en claro lo que él quiso decir. De hecho al principio de ese mismísimo párrafo – como su prólogo señala “el calvinismo es el evangelio” – él escribió esto:

“La salvación es de Jehová.” [Jonás 2:9] Eso es precisamente un epítome del calvinismo; es su resumen y sustancia. Si alguien me preguntara qué quiero decir cuando hablo de un calvinista, yo respondería: “es alguien que afirma que la salvación es de Jehová.” No puedo encontrar en la Escritura ninguna otra doctrina fuera de esta. Es la esencia de la Biblia. “Él solamente es mi roca y mi salvación.” Díganme cualquier cosa contraria a esta verdad y será una herejía. Mencionen cualquier herejía y yo encontraré su esencia aquí, que se ha apartado de esta verdad grandiosa, fundamental, sólida como una roca, “Dios es mi roca y mi salvación.”

¿Creyó Spurgeon que el Arminianismo estaba en error? Absolutamente. Así como yo lo creo.

¿Creyó él que era un error condenable? Seguro que no, y él lo dejó en claro, también.

En la cumbre de la Controversia del Declive, algunos de los críticos de Spurgeon lo acusaron de ser dirigido por una agenda calvinista dogmática. No es realmente el modernismo lo que Spurgeon odia, decían. Es cualquier cosa que se aparta de su calvinismo pasado de moda. Toda esta controversia es una campaña furtiva en contra del Arminianismo. Eso es lo que realmente fastidió a Spurgeon. Él piensa que los cristianos modernos no son lo suficientemente Calvinistas.

Spurgeon contestó en The Sword and the Trowel con un párrafo que decía esto:

Ciertos antagonistas han intentado representar la controversia del Declive como un resurgimiento de la antigua contienda entre calvinistas y arminianos. No es nada por el estilo. Muchos son los arminianos evangélicos que están tan seriamente a nuestro favor como el hombre puede ser. No encubrimos nuestro calvinismo en lo más mínimo; pero este conflicto es por verdades que son comunes a todos los creyentes.

Por otra parte, él fue aún más explícito:

Nos importa mucho más las verdades evangélicas centrales que lo que hagamos para el calvinismo como un sistema; pero creemos que el calvinismo tiene en él una fuerza conservadora que ayuda a sujetar a los hombres a la verdad esencial, y por eso sentimos mucho ver a cualquiera abandonándolo el cual una vez lo aceptó.

Así es que él tuvo un hueso para escoger con personas que una vez afirmaron las doctrinas de gracia y ahora habían abandonado el calvinismo a favor de las nuevas ideas que abofeteaban al Socinianismo. Pero él consideró a los arminianos evangélicos como sus hermanos verdaderos y sus soldados asociados – con tal de que afirmasen la doctrina de la justificación por la fe, el principio de sola fide, la autoridad absoluta de la Escritura, el aspecto penal de la expiación de Cristo, y otras verdades esenciales del evangelio.

Hablando de los Arminianos en particular, él dijo:

Aquellos que mantienen las verdades eternas de la salvación, pero no ven todo lo que le creemos y abrazamos, son en ninguna manera objetos de nuestra oposición: nuestra guerra es con hombres que claudican del sacrificio expiatorio, niegan la inspiración de la Santas Escrituras, y calumnian la justificación por la fe. La lucha presente no es un debate sobre la cuestión del Calvinismo o el Arminianismo, sino de la verdad de Dios contra las invenciones de hombres. Todos los que creen en el evangelio deberían unirse en contra del “pensamiento moderno” el cual es su enemigo mortífero.

Así es que Spurgeon no miró a los Arminianos como herejes que merecen el infierno. Él los consideró como hermanos. ¿Pensaba que estaban en un error? ¿Sí? ¿Eran culpables de incongruencia en su teología? Él habría contestado enfáticamente, sí. ¿Fue su error principal importante? Spurgeon no se atrevió referirse a ella como “herejía” – representándola una doctrina poco ortodoxa, heterodoxia y un error serio. Pero él tuvo mucho cuidado en dejar en claro de que él no estimó al Arminianism de por sí como una herejía condenable o una apostasía absoluta del Cristianismo esencial. Virtualmente todos los calvinistas tradicionales del tiempo del Sínodo de Dort hasta ahora estaban de acuerdo con él en cada cosa.

Por ejemplo, Gordon Clark, uno de lo más grandes calvinistas elevados, dijo esto en relación a que si los Arminianos son cristianos auténticos o no lo son:

”Un Arminiano puede ser un cristiano verdaderamente regenerado; de hecho, si él es verdaderamente un Arminiano y no un pelagiano que pasa a pertenecer a una iglesia Arminiana, él debe ser un hombre salvo. Pero él no es por lo general consistente no puede estar seguro de su salvación. Los lugares en los cuales su credo difiere de nuestra Confesión confunden la mente, diluyen el Evangelio, y deterioran su proclamación”.

Lo cual es decir que el Arminianismo es intrínsecamente inconsistente. Los Arminianos técnicamente afirman las verdades fundamentales y esenciales del evangelio. Luego intentan construir una teología encima de eso lo cuál es completamente inconsistente con la base sólida que han afirmado.

Estoy de acuerdo con esa valoración del Arminianismo. Es un intento de reconciliar la soberanía de Dios con la responsabilidad humana – y el método Arminiano de reconciliar esas dos verdades implica una perspectiva del libre albedrío humano que es intrínsecamente inconsistente con ciertas verdades del evangelio que cada Arminiano realmente afirma.

---Fin del articulo---

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

Aclarando el Calvinismo (Parte I)

Tomado de http://evangelio.wordpress.com/2009/01/15/aclarando-el-calvinismo-parte-i/

Parte I: ¿Es el Arminianismo Una Herejía Condenable?

Amo las doctrinas de la gracia y no huyo de la etiqueta “calvinista”. Creo en la soberanía de Dios. Estoy convencido de que la Escritura enseña que Dios es completamente soberano no sólo en la salvación (efectivamente llamando y concediendo fe para aquellos que El escoge); sino que también en cada detalle de la obra de Providencia. “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó” (Romanos 8:30). Y El hace que “todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Romanos 8:28). Simplemente, El “hace todas las cosas según el designio de su voluntad” (Efesios 1:11).

Eso es lo que quieren decir las personas comúnmente cuando hablan de “calvinismo”. Cuando acepto esa etiqueta, no juro lealtad al hombre Juan Calvino. No afirmo todo lo que él enseñó, y no condena todo lo que él condenó. Estoy convencido que Calvino fue un hombre piadoso y uno de los exponentes bíblicos y mentes teológicas más finas que han existido, pero él no tuvo siempre la razón. De hecho, mis convicciones son bautistas, así es que de ninguna manera soy uno de los seguidores devotos de Calvino. En otras palabras, cuando acepto la etiqueta “calvinista,” es sólo para bien de conveniencia. No digo ¨”yo soy de Calvino” en el sentido de Corintio.

Además, yo no soy uno de los que llevan el calvinismo como con un chip grande en su hombro, retando a las personas a pelearse conmigo acerca de él. Es cierto que puedo ponerme enérgico acerca de ciertos puntos de doctrina – especialmente cuando alguien ataca un principio que va al corazón del evangelio, como la expiación sustitutoria, o el pecado original, o la justificación por la fe y el principio de la justicia imputada. Cuando uno de esos principios es desafiado, estoy listo para pelear. (Y también tengo interés en dar una paliza cualquier cosa que suceda como la última moda pasajera evangélica.)

Pero el calvinismo no es uno de esos asuntos donde pierdo la calma y me molesta. Discutiré con usted, pero si usted anda ansioso de una pelea es probable que me encuentre difícil de provocar. Pasé muchos años como un Arminiano mismo pretendiendo que la verdad en estos asuntos es fácil y obvia.

Ahora, no se haga de una idea equivocada. Yo pienso que la verdad de la soberanía de Dios es evidente y finalmente ineludible en la Escritura. Pero es una verdad difícil de enfrentarse, así es que soy compasivo con aquellos que luchan contra eso. Soy lo suficientemente Calvinista para creer que Dios ha decretado (al menos por lo pronto) que algunos de mis hermanos deban sostener opiniones Arminianas.

Con el paso de los años probablemente he escrito al menos dos veces así como mucho material intentando bajar el tono de hiper-calvinistas enojados así como discutir con Arminianos. Eso no es porque pienso que el hiper-calvinismo sea un error más serio que el Arminianismo. De hecho, diría que los dos errores son sorprendentemente similares. Pero no oigo muy muchas voces de precaución que se planteen en contra de los peligros del hiper-calvinismo , y ya hay grandes cantidades de calvinistas allí afuera desafiando a los Arminianos, así es que he intentado expresarme públicamente lo más posible en contra de las tendencias de los hipers.

Es por eso que soy probablemente todo un militante menos que lo que usted podría esperar en lo que se refiere a atacar los errores del Arminianismo. Además, he llegado mucho más lejos respondiendo objeciones Arminianas con enseñanza paciente e instrucción bíblica imparcial y razonable – en lugar de discusiones enfadadas y anatemas instantáneas.

¿Por qué no tomar un acercamiento más pasivo, indulgente, fraternal, para todos los desacuerdos teológicos? Porque creo firmemente que hay algunos errores teológicos que se merecen una firme y decidida anatema. Ese es el punto de Pablo en Gálatas 1:8-9; y es el mismo punto que el apóstol Juan hace en 2 Juan, versículos 7-11. Cuando alguien enseña un error que fatalmente corrompe la verdad del evangelio, “sea anatema”.

Pero déjeme ser claro aquí: El simple Arminianismo no entra en esa categoría. No es justo ponerle una etiqueta de herejía flagrante al Arminianismo, como algunos de mis hermanos calvinistas más celosos parecen propensos a hacer. Hablo del Arminianismo histórico, evangélico, de las variedades clásicas y metodistas – El arminianismo, no pelagianismo, o teísmo manifiesto, o no importa qué herejía haya inventado Clark Pinnock en esta semana – sino el Arminianismo evangélico verdadero. El arminianismo está ciertamente equivocado; y argumentaría que es inconsistente consigo mismo. Pero en mi opinión, la variedad del Arminianismo común y corriente no está tan fatalmente equivocado que necesitamos consignar a nuestros hermanos Arminianos a las llamas eternas o aun automáticamente negarles compañerismo en a ellos de nuestros pastores.

Si usted piensa que comienzo a sonar como a un apologista para el Arminianismo, no lo estoy definitivamente. Yo pienso que el Arminianismo es un error profundo. Sus tendencias pueden ser verdaderamente siniestras, y cuando es permitido sembrarse, eso conduce a las personas a una herejía flagrante. Pero lo que estoy diciendo es que el mero Arminianismo mismo no es una herejía condenable. Es simplemente excesivamente inconsistente con las principales doctrinas del evangelio que los Arminianos mismos creen y afirman.

Pero mientras estoy sonando como un defensor del Arminianismo, permítame también decir esto: Quedan muchísimos calvinistas ignorantes e inconsistentes allí afuera, también. Con el aumento del Internet es más fácil que nunca para los laicos autodidactas de involucrarse en un diálogo teológico y debatir a través de foros de la Internet. Pienso que eso es en su mayor parte bueno, y lo promuevo. Pero la Internet lo hace más fácil para las personas dispuestas pero ignorantes para agruparse y reforzar la ignorancia del uno al otro incesantemente. Y temo que eso ocurre bastante.

Los hiper-calvinistas parecen especialmente susceptibles a esa tendencia, y hay nidos de ellos aquí y allí – especialmente en la Internet. Y cada vez más frecuentemente en estos días encuentro a las personas, quienes han sido influenciados por el extremismo en la Internet, importunando ideas hiper-calvinistas e insistiendo en que si alguien es un Arminiano, esa persona no es realmente cristiana en absoluto. Comparan al Arminianismo con pura salvación por obras. Sugieren que el Arminianismo implícitamente niega la expiación. O insisten en que el Dios adorado por los Arminianos es un Dios completamente diferente del Dios de la Escritura.

Eso realmente es retórica al tope – completamente innecesaria – y arraigada en la ignorancia histórica. Un par de años atrás, cuando inicié a mi weblog, mencioné esa tendencia en la primera entrada que coloqué y que titulé: “Calvinismo Rápido y Sucio”. Al final de esa entrada, dije esto: Mi consejo para los jóvenes calvinistas es aprender teología de los autores calvinistas tradicionales históricos, no de blogs y ni de los foros de debate en la Internet. Algunos de los foros pueden ser de ayuda porque conducen a recursos más importantes. Pero si usted piensa acerca de la Internet como un substituto para el seminario, usted corre un riesgo muy alto de desequilibrarse.

Sin embargo, lea a autores calvinistas tradicionales, y usted tendrá problema en encontrar a solo uno que estimó al Arminianismo por sí sola como una herejía condenable. Hay una razón para eso: Es porque mientras que el Arminianismo es desconcertante e inconsistente, no es necesaria y detestablemente erróneo. La mayoría de los mismos Arminianos – y aún estoy hablando de las variedades clásicas y wesleyanas, no pelagianismo haciéndose pasar por Arminianismo – la mayoría de los Arminianos mismos enfáticamente afirman la verdad del evangelio que está de hecho arraigada en presuposiciones Calvinísticas.


Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

sábado, 2 de enero de 2010

Listado de Libros para descargar

Hace algún tiempo encontré el siguiente listado de libros cristianos para descargar. Incluye autores como John Pipper, John Owen, M. Lloyd-Jones, J.I. Packer, entre otros.


Y como siempre, a "examinarlo todo y retener lo bueno".

Saludos y Bendiciones,
Blog Predica la Palabra

El que cambia los tiempos

"El que cambia los tiempos" (en inglés Time Changer) es una excelente película cristiana que trata sobre los peligros de predicar un mensaje moralista separado de la autoridad del nombre de Jesús.

No necesita descargar la película, puede ver la película online a continuación:



Saludos y Bendiciones,
Blog Predica la Palabra

Paciencia con los Ignorantes

Sermón Nº1407 predicado por Charles Spurgeon basado en Hebreos 5:2


Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

viernes, 30 de octubre de 2009

Sermones de David Wilkerson en español

En el siguiente enlace podrás encontrar sermones del pastor David Wilkerson traducidos al español.

http://www.tscpulpitseries.org/spanish.html


Saludos y bendiciones,

Blog Predica la Palabra.

John Wycliffe - traductor de la Biblia

"John Wycliffe es la dramática biografía de la vida del sacerdote y erudito de la Biblia que tradujo por primera vez las Sagradas Escrituras al idioma inglés.

Wycliffe estuvo envuelto en una serie de conflictos políticos y religiosos.

Profesor de la Universidad de Oxford y considerado como uno de los filósofos de más renombre de su época, fue uno de los más fervientes defensores del nacionalismo inglés en contra del papado y campeón de la lucha contra las injusticias que cometieron los ricos contra los pobres.

Sus enseñanzas destacaban que el perdón de Dios no se podía comprar con las indulgencias que promovía el papado. Predicó que la única verdadera autoridad es la Palabra de Dios y que ésta no podía ser entendida a menos que la gente pudiera estudiarla en su lengua nativa.

Esta película recoge magistralmente la vida y las luchas de este gran hombre cuya contribución todavía sigue cosechando frutos."


Damos gracias a Dios por nuestros hermanos reformadores que no tuvieron miedo de predicar Su Palabra.


Saludos y bendiciones,

Blog Predica la Palabra.

martes, 20 de octubre de 2009

Las Aflicciones del Cristiano - 7º Parte

Séptima Parte: El precio de la fe.

Juan 12:9-11

“Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí y vinieron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.
Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro, porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús”.

Hay un precio que pagar por esta nueva fe que viene producto de las aflicciones: al dar testimonio a otros, los enemigos de la fe se volverán en contra nuestra.

Leemos en este pasaje que fue puesto un precio sobre la cabeza de Lázaro y tenga por seguro que lo pondrán también sobre la suya. Sin embargo, no hay razón para temer ya que "mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4).

Como hemos visto, la vida del cristiano no está exenta de tribulaciones, angustias, persecución, hambre, desnudez, peligros o violencia. Sin embargo, tal como lo hizo el apóstol Pablo, nosotros podemos asegurar lo siguiente:

Romanos 8:35-37
“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”.

Medite en estas palabras de Jesús:

“¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”

Si tú eres de Cristo, no importa cuál sea tu condición. No importa si estás pasando por la prueba y tu fe no es lo que debería ser.
Él no te dejará, ni te abandonará.
Él se compadece de ti. Él intercede para que tu fe no muera.
Él esta trabajando en ti. Eres para Dios como el "barro en manos del alfarero".
Él está al control de todo.
No hay nada que temer.

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

Las Aflicciones del Cristiano - 6º Parte

Sexta Parte: El nacimiento de una nueva fe.

Juan 11:38-44
“Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.
Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.
Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.
Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!
Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle y dejadle ir”.

¡Lázaro ha resucitado!
Todo el sufrimiento se transforma en gozo, en celebración, en alegría. La noticia se esparce rápidamente. Dios es glorificado. El Hijo de Dios es glorificado.
Pero Marta y María han recuperado algo más que su hermano. Tienen ahora una nueva fe en el Hijo de Dios. Han pasado de creer que Jesús sana enfermos a creer que Él puede dar vida al que no la tiene. Ahora creen en lo imposible.

Ahora tienen una plena confianza en que, no importa lo que pueda venir, Jesús nunca llega tarde.

Reflexione acerca del propósito de las aflicciones del cristiano según Romanos 5:3-5

"Y no sólo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza. Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado." (NVI)

Continúe leyendo la Séptima Parte de este mensaje.

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

Las Aflicciones del Cristiano - 5º Parte

Quinta Parte: El corazón de Dios para con el caído.

Juan 11:28-37
“Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí y te llama. Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él.
Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado.
Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí.
María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.
Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.
Jesús lloró.
Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba. Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?”

¿Por qué lloro Jesús?

No lo hizo porque Lázaro estuviese muerto, como dijeron los judíos.
En este punto del relato está claramente establecido que Jesús sabía perfectamente que iba a resucitar a Lázaro, que su muerte habría de ser para glorificar a Dios y que en sólo unos instantes más todo el luto se transformaría en asombro y celebración.
Por lo anterior, no tiene sentido pensar que lloraba por la muerte de Lázaro.

Jesús lloró al ver a María llorar.
Me imagino que Jesús vio esas lágrimas y, en su omnisciencia, pudo ver todo el valle de sufrimiento que su amada amiga y discípula María había tenido que atravesar.
Me es de gran consuelo ver esta reacción en el Maestro.
En este versículo tan corto, Jesús nos está diciendo mucho acerca del corazón de Dios para con el caído.
Él se compadece de nosotros; Él llora junto a nosotros aún sabiendo que pronto el llanto se convertirá en alegría; Él no se alegra de nuestro sufrimiento.
Él sabe que es necesario que pasemos por aflicciones; sabe que es necesario que atravesemos desiertos emocionales.
Pero Él es siempre fiel. Siempre está con nosotros. Nos sostiene y sabe que ninguna lágrima que derramen los suyos será en vano.
Él llora con los que lloran.

Bien dice la Palabra de Dios:

Hebreos 4:15-16
“Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado.
Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos”.

Jesús no señala con el dedo. Él no lanza “la primera piedra”.
Jesús sana y restaura.
Él es nuestro Buen Pastor y nosotros sus ovejas.

Continúe leyendo la Sexta Parte de este mensaje.

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

Las Aflicciones del Cristiano - 4º Parte

Cuarta Parte: Desilusión y Promesa.

Juan 11:17-27
“Vino, pues, Jesús y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.
Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa.
Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.
Más también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.
Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.
Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.
Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo”.

Finalmente, aparece Jesús en Betania. Marta sale a recibirle en cuanto oyó la noticia y lo primero que hizo fue dejar salir por su boca lo que le estaba llenando el corazón: “Si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto”.

“¡Oh, Señor, si tan sólo hubieses hecho esto o lo otro! ¡Si tan sólo me hubieses dado lo que te pedía! ¡Oh Señor, tú podrías haberme ahorrado tanto sufrimiento! ¡Ahora es demasiado tarde!”

Sin embargo, aún quedaba la convicción en Marta que cuanto Jesús le pidiera al Padre, el Padre se lo daría.
Esto nos muestra otra característica de la caída de la fe: no dudamos de la existencia de Dios, no dudamos de su poder, ni siquiera dudamos de que Dios no pueda ser bueno con otros y concederles sus peticiones. De lo que estamos completamente seguros es que Dios no quiere nada con nosotros.
Ahora Jesús va más allá en su revelación de la obra que está a punto de hacer y le dice claramente a Marta que Lázaro va a resucitar. Esta vez es Marta la que no entiende una palabra de lo que el Señor le dijo. Ante lo cual Jesús la confronta a hacer una declaración de fe:
“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”

En otras palabras, Jesús le dice a Marta: “Marta, yo tengo el poder de devolverle la vida a tu hermano, pero… ¿Vas a creer en mí de una vez por todas?”

¿Dónde está María cuando todo esto sucede?

El relato nos cuenta que ella se quedo en casa. No quiso ni siquiera salir a recibir al Señor.
Al menos, Marta salió a pedirle una explicación, pero María ni siquiera eso.
Ella no quiere verlo, está demasiado dolida. Ella había sido la que había escogido “la mejor parte”, la que conocía más íntimamente al Señor y, por lo mismo, la que más esperaba de Él en esta situación.

¿Te has sentido tan abatido alguna vez que ni ganas te dan de buscar al Señor? ¿Cuántas veces has llegado a ese punto en el cual te sientes tan decepcionado por las circunstancias que le dices adiós a Dios?
¿Has tenido la idea de que mientras más buscas al Señor, peor te va en la vida, atraviesas por más pruebas y aflicciones y que, a fin de cuentas, no vale la pena el sacrificio?

En este punto del mensaje, ¿me creerías si te dijera que Dios está pensando glorificarse en tus aflicciones presentes y futuras? ¿Crees que Dios es galardonador de los que le buscan y que tu esfuerzo de buscarle no es en vano?

Continue Leyendo la Quinta Parte de este mensaje.

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

Las Aflicciones del Cristiano - 3º Parte

Tercera Parte: Los pensamientos de Dios y los pensamientos del hombre.

Juan 11:7-16
“Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez. Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?
Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.
Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.
Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.
Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él.
Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.”

Es curioso notar que cuando Jesús manifiesta su deseo de volver una vez más a Judea, sus discípulos en ningún momento pensaron que volvía para ocuparse de la situación de su amigo Lázaro.
De hecho, antes de siquiera preguntar por los motivos que Jesús tenía para volver, sus discípulos lo critican por regresar siendo que los judíos querían apedrearlo.
Resulta evidente que, aún teniendo al Maestro en frente de sus ojos durante día y noche, aún siendo los privilegiados de recibir directamente sus enseñanzas y de presenciar la mayor parte de sus milagros, los discípulos ni siquiera sospechaban acerca de lo que Dios estaba planeando. Para ellos era un día como cualquier otro.
Luego Jesús les dice que Lázaro duerme y que va a despertarle. Una vez más sus discípulos no entendieron lo que quería decirles.
Finalmente, Jesús les revela que Lázaro había muerto y que irían a donde estaba él. Los discípulos siguieron sin entender.
Con todos los milagros, con todo lo sobrenatural que habían visto, con todas las enseñanzas, los discípulos aún seguían viendo las cosas desde una perspectiva humana, viendo las cosas desde lo humanamente posible, desde el punto de vista de lo conocido. En la mente de Tomás no cabía la idea de que Jesús no estuviese diciendo que iban a ir a morir con Lázaro.
Jesús les estaba anunciando un acontecimiento grandioso y glorioso, mas sus discípulos no entendían una palabra de lo que les estaba diciendo.
No tan solo no entendieron de lo que hablaba, sino que además lo criticaron…
¿Se ha puesto a pensar de que quizás hoy Dios este haciendo algo nuevo delante de sus ojos y usted no se da cuenta?

¿Hubiésemos nosotros actuado de forma diferente a los discípulos? Probablemente no.
¿Por qué? Porque nuestra mente natural se mueve dentro del ámbito de lo que conocemos, dentro de lo “posible”, dentro de las probabilidades humanas, dentro de lo que conocemos, de lo que hemos visto. Para nosotros, muchas veces ha resultado ser “ver para creer”.

Ya lo dice la Escritura en el libro de Isaías 55 versículos 8 y 9:

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.

El Salmo 94 versículo 11 declara:

“El Señor conoce los pensamientos humanos y sabe que son absurdos”. (NVI)

¿Cuál debiese ser nuestra actitud hacia lo que Dios hace, sabiendo que nuestra mente y nuestros planes no se comparan con los suyos?

Primero, dejar de “tratar de entender” y luego confiar en que Él sí sabe lo que hace.

Continúe leyendo la Cuarta Parte de este mensaje.

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

Las Aflicciones del Cristiano - 2º Parte

Segunda Parte: Cuando llega lo imprevisto.

Juan 11:4-6
“Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba”.

a) La respuesta inesperada.

La primera impresión que imagino que habrán tenido quienes escucharon esas palabras del Maestro fue de confusión.
Por un lado, Jesús afirmaba que la enfermedad de Lázaro no era para muerte, sino que para la gloria de Dios, para que el Hijo fuese glorificado.
Si agregamos a esto el hecho de que Jesús amaba a Marta, María y Lázaro, el próximo movimiento de Jesús parecía ser bastante obvio: iría a Betania a sanar a Lázaro, evitando así su muerte y añadiendo un milagro de sanidad más a su larga lista de demostraciones de gloria y de poder.
Sin embargo, sucede todo lo contrario. Jesús decide que hay que quedarse “dos días más en el lugar donde estaba”.

b) Los otros dos días.

El relato no nos da indicios sobre a qué dedicó Jesús y sus discípulos aquellos dos días, pero podemos imaginar que los vivieron como dos días normales.
Es más, probablemente los discípulos ni siquiera reflexionaron mucho acerca de la situación de Lázaro y entendemos, por lo que viene más adelante, que Jesús tampoco se dedicó a que lo entendieran en ese momento.
Pero, imaginemos lo que ocurría en casa de Lázaro durante aquellos dos días.

Se ve venir a lo lejos a los mensajeros. La expectación crece. Se acerca el momento esperado, se acerca el Señor.
Sin embargo, algo parece andar mal; el Maestro no viene con ellos. Quizás se retrasó un poco, quizás viene a no mucha distancia.
“¿Y donde está Jesús?” – exclama María con un tono de voz agitado producto de la adrenalina. “¿Pudieron encontrarlo?”
“Sí, lo encontramos” responden los mensajeros.
“¿Y qué ha dicho? Viene en camino ¿verdad?” – replica Marta esta vez.
“Cuando le contamos de la situación decidió quedarse donde estaba” – sentencian los mensajeros.

Ahora ya no hay más preguntas de parte de María y Marta. Esta vez la respuesta del Maestro (en realidad, la no-respuesta) las deja perplejas. ¿Será que lo sanará a la distancia?
Sin duda, ellas estaban seguras de que Jesús iba a llegar con los mensajeros a sanar a su amado amigo. Pero su ausencia no hizo decaer la fe de estas mujeres. Y es que Jesús siempre sabe lo que hace, deben haber pensado. Además, Lázaro está enfermo, no muerto. Aún había una luz de esperanza.
Sin embargo, luego de una tensa espera, llega lo inesperado. Lázaro muere.

¿Qué pasa por la mente de sus hermanas ahora?
Ellas tenían una completa seguridad de que Jesús sanaba enfermos. Pero esto era algo distinto. La situación había llegado demasiado lejos. Una cosa era hacer sanidades, pero ahora la muerte se había hecho presente. Ahora no había esperanza.

c) Cuando se cae la fe.

En este punto, no tan sólo ha muerto Lázaro. La fe de sus hermanas se ha ido con él.

¿Por qué nos hizo esto?
¿Qué pasó con tantas reuniones que compartimos?
¿Qué pasó con todo el esfuerzo y tiempo que le dedicamos?
¿Por qué nos hizo esto?
¿Acaso lo ofendimos en algo?
¿Acaso le fuimos infieles?
¿Por qué nos hizo esto?
¿Por qué nos castiga de esta manera?
¿Acaso nos engañó?
¿Por qué nos hizo esto?
¿Acaso nos quería por interés?
¿Acaso ya no le somos útiles o encontró otros amigos mejores?
¿Por qué nos abandonó?

Estas y muchas otras preguntas son las que debieron haber pasado por la mente de María y Marta. Es el dolor de la decepción. La profunda aflicción de quien espera algo con ansias y no lo recibe; de aquel que pone todo su corazón y toda su esperanza y llega a un punto donde parece que todo se ha perdido y que todo ha sido en vano, que no valió la pena.
Y son las mismas preguntas que nosotros mismos nos hacemos cuando las respuestas de Dios parecen no llegar.

¿Te has sentido abandonado por Dios en medio de la aflicción? (Estoy hablando a los cristianos, el resto no puede sentir menos que eso ya que aún son enemigos de Dios hasta que crean en Jesús)
¿Has guardado rencor contra Dios por no actuar de la forma en que tú (siendo cristiano) esperabas?
¿Has pensado que has decepcionado de tal forma a Dios que El no ha tenido más remedio que abandonarte?

Si tu respuesta es sí, al igual que la mía, entonces entiendes lo que la muerte de Lázaro produjo en la mente y el corazón de sus hermanas. Es un doble dolor: por la aflicción del problema y por la decepción producto del actuar de Dios. Es aquí cuando cae la fe.

Continúe leyendo la Tercera Parte de este mensaje.

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

Las Aflicciones del Cristiano - 1º Parte

Antes de leer:
No se deben confundir las aflicciones del cristiano con las consecuencias del pecado.
La aflicción a la que nos referimos en este mensaje es la que viene producto de sucesos que ocurren a nuestro alrededor y que nos afectan directamente.
No hablaremos en este mensaje sobre las consecuencias del pecado que, si bien causan aflicción, vienen como consecuencia de seguir nuestras propias concupiscencias.

Primera Parte: La fe basada en el conocimiento íntimo.

Juan 11:1-3
“Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume y le enjugó los pies con sus cabellos). Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo”.


a) Descripción de los personajes.

Lázaro

Fue un discípulo y amigo de Jesús que vivía con sus hermanas Marta y María en Betania, una población ubicada a unos 3 km al oriente de Jerusalén (cf. v. 18).
Como no se nos dice que haya tenido esposa y puesto que Marta se presenta como la ama de casa (Lucas 10:38-42) es probable que fuera soltero o viudo.
Los evangelios no señalan detalles acerca de su personalidad, pero podríamos hacernos una imagen de sus cualidades a partir del hecho de que Jesús lo amaba.
Imagino a Lázaro como un hombre de familia, no dado al vicio, responsable de los suyos, protector de sus hermanas.
El hecho de que Jesús estableciera su “centro de operaciones” en la casa de Lázaro cada vez que venía a Jerusalén nos habla de la hospitalidad que seguramente le mostraba, de su fe, de su interés por las cosas de Dios y su deseo de conocer mas íntimamente al Señor.
Además, como veremos más adelante, se dice que muchos de los judíos habían ido a visitar a María y Marta en su momento de aflicción, de lo cual podemos inferir otras cualidades de Lázaro como su generosidad, amabilidad, respeto hacia los demás y, en general, todo aquello que puede producir en las personas una respuesta de ese tipo.
En resumen, perfectamente podemos imaginarnos que Lázaro era un buen hombre.

María y Marta

María y Marta eran las hermanas de Lázaro.
Como nos señala el versículo uno, María es la que unge los pies del Señor en el relato de Lucas 7:36-50 y era sin duda otra discípula y amiga de Jesús muy cercana, muy íntima, muy devota.
En Lucas 10:38-42 se relata la historia de cuando el Señor llegó a su casa, María dejó a su hermana las preocupaciones domésticas para sentarse a los pies del Maestro. Jesús elogió la acción de María cuando Marta reclamó la ayuda de esta. En cambio, reprendió a Marta por estar “afanada y turbada” con muchos quehaceres.
Sin embargo, cabe señalar que fue María la que en un comienzo recibió a Jesús en su casa según Lucas 10:38 lo cual también muestra su interés por el Maestro.

¿Eres tú una persona que ama al Señor y que vive conforme a sus mandamientos? ¿Estás enfocando tu vida para conocerlo más íntimamente? ¿Te puedes identificar con esta familia? ¿Te sientes amado por Jesús?

Si te sientes identificado con esta descripción, si le has entregado tu vida a Cristo y el Espíritu Santo está en ti dándote la seguridad de que eres de Él, entonces este mensaje es para ti, para que conozcas un poco más a este Cristo que te ha dado nueva vida y que ha perdonado todos tus pecados.

Si aún no le rindes tu vida a Cristo (hayas hecho oraciones o no, vengas a los cultos o no, leas la Biblia o no, ores o no); si en tu corazón tú sabes que todavía no eres amigo de Dios, amigo de Cristo; si aún no crees en El, entonces el mensaje de hoy es para mostrarte lo que te estás perdiendo y espero que reflexiones y cambies tu corazón endurecido por un corazón abierto para recibirle como Señor y Salvador de tu vida.

b) Descripción de la situación.

El relato nos señala que Lázaro estaba enfermo.
Si bien no se nos señala la enfermedad, podemos asumir que la enfermedad era lo suficientemente grave como para que María y Marta hubiesen mandado a llamar a Jesús.
Además, debemos tener presente que en aquel entonces no existían los adelantos médicos que tenemos hoy en día. Sin ir tan lejos, hasta hace un siglo atrás las personas todavía morían de gripe.
Para nuestra mejor comprensión de los hechos, resultaría más gráfico si imagináramos que a Lázaro se le detectó un cáncer incurable u otra enfermedad para la cual no existe medicina.
Esto era especialmente preocupante en el caso de Marta y María ya que podemos asumir que su hermano era para ellas una figura de protección, seguridad, autoridad y dirección. De alguna forma, se podría decir que Lázaro era el pilar del cual se sostenía la fortaleza de aquel hogar.

¿Cuál sería el impacto en una familia común y corriente al recibir una noticia como esta? ¿Cuál sería el impacto que una noticia así produciría en tu familia?


c) Una familia especial.

La familia de la cual estamos hablando hoy no era una familia común y corriente. Ellos no sucumbieron ante esta primera etapa de la enfermedad de Lázaro.
Había algo especial en ellos: conocían a Aquel que había convertido el agua en vino, Aquel que había alimentado a los cinco mil con cinco panes y dos peces; el que hacía que los paralíticos anduviesen, el que era capaz de hacer ver al ciego y que tenía autoridad incluso para expulsar demonios de la gente.
Ellos conocían a Jesús, el Señor, el Cristo, el Mesías, aquel que era “Dios con nosotros”. Y no tan sólo lo conocían, sino que eran sus amigos, sus íntimos. Ellos lo amaban y, lo más importante, Él los amaba a ellos profundamente. La paz que provenía de esto era mucho más grande que cualquier aflicción que pudiese resultar de la situación que estaban enfrentando. Al menos, hasta ese momento.


d) Una respuesta de fe.

En esta primera etapa, la situación que nos causa aflicción se muestra hasta un punto en el cual no nos resulta difícil tener fe ya que hemos visto a Dios actuar muchas veces en situaciones similares.
Este es un momento de confianza en medio de la prueba, donde estamos seguros de que Jesús (NUESTRO JESÚS) va a estar ahí para socorrernos, para ser nuestra sanidad, nuestra fortaleza, nuestro amparo.
Aquí es cuando incluso animamos a los que nos rodean a tener fe, que las cosas pueden ser mejores.
Para María y Marta este es el momento en que tienen claro que sanar un enfermo no es nada complicado para Jesús. Este es el momento en el cual tratan de subir la moral del resto de los criados de la casa, del resto de sus amigos, es el momento donde animan a todos diciéndoles: “Calma, Jesús vendrá y todo estará bien”.

¿En qué aflicciones presentes podrías pensar en las cuales haga falta una intervención sobrenatural de parte de Dios? ¿Estás todavía sosteniendo tu fe?

Continúe leyendo la Segunda Parte de este mensaje.

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

jueves, 10 de septiembre de 2009

Corre!



Carter Conlon es pastor senior en la Times Square Church. Se unió al equipo pastoral en 1994 por una invitación del pastor fundador, David Wilkerson, y fue apuntado para pastor senior en el año 2001.

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra

lunes, 24 de agosto de 2009

Culto Racional y Culto Necio

Actualmente vivimos en un entorno donde la vida cristiana gira principalmente en torno a la reunión dominical, los cultos de adoración, servir en la iglesia, pagar los diezmos, las ofrendas y, en general, todo aquello que hacemos “para Dios y su obra”.

Una tendencia que confirma lo anterior es que con bastante frecuencia que aquellos miembros de la congregación que parecen más “activos” (es decir, que participar en un mayor número de actividades dentro de la iglesia) son comúnmente considerados como más “espirituales” y que gozan de un mayor favor de Dios.

También, la participación en cultos y actividades similares es vista como una muestra y prueba absoluta de la
santidad y el compromiso que una persona tiene con Dios y su iglesia.
Si bien, ninguna de las actividades mencionadas anteriormente es mala en sí misma, podemos correr el gran riesgo de pensar que el favor de Dios se encuentra en la práctica religiosa de dichas actividades, sin tomar en cuenta lo que nos dice la experiencia bíblica existente al respecto.

En la reflexión de hoy le quiero mostrar la diferencia existente entre un culto racional, y un culto necio o irracional.

Culto Necio o Irracional

En el capítulo primero del libro de Isaías, versículos 13 y 14, encontramos las palabras de Dios acerca de su sentir acerca del culto de adoración que le rendía su pueblo Israel en aquél entonces:

"No me sigan trayendo vanas ofrendas; el incienso es para mí una abominación. Luna nueva, día de reposo, asambleas convocadas; ¡no soporto que con su adoración me ofendan! Yo aborrezco sus lunas nuevas y festividades; se me han vuelto una carga que estoy cansado de soportar." Isaías 1:13-14

Podemos ver que la respuesta de Dios al culto de su pueblo fue tan rotunda como clara: “se me han vuelto una carga que estoy cansado de soportar”.

¿Cuál era el motivo para que algo supuestamente agradable a Dios se volviera una carga y una abominación?

La respuesta a esta pregunta la encontramos en los versículos 3 y 4 del mismo capítulo:

“El buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su amo; ¡pero Israel no conoce, mi pueblo no entiende! ¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de culpa, generación de malhechores, hijos corruptos! ¡Han abandonado al Señor! ¡Han despreciado al Santo de Israel! ¡Se han vuelto atrás!” Isaías 1:3-4

“Israel no conoce, mi pueblo no entiende”

Dios dice que el pueblo que le rendía culto no lo conocía. Durante toda la historia de Israel (salvo contadas excepciones) el conocimiento acerca de la ley del Señor fue quedando en el olvido progresivamente. La gran mayoría de los reyes de la nación “hicieron lo malo delante de Jehová” y generación tras generación fueron creando malos hábitos y creencias erradas acerca de Él.

El peligro de la ignorancia también está muy presente en estos tiempos. Vivimos inmersos en una cultura eclesiástica cuya tendencia es buscar la experiencia sobrenatural por sobre la enseñanza bíblica. Esto nos ha hecho ignorantes acerca de las grandes verdades que proclama la Escritura acerca del Dios que adoramos. Hemos desechado el conocimiento y nos hemos entregado a cualquier viento de doctrina. Lo que es peor, al no escudriñar las Escrituras nos hemos hecho un “Dios a medida”, el cual se amolda a lo que “yo creo, espero, siento o percibo” acerca de Él.

Es triste que muchos entre nosotros no busquen saber más acerca de Aquél que los amó.

“Nación pecadora”

El pecado dentro del pueblo de Dios generalmente viene como consecuencia de la ignorancia acerca su santidad.
A medida que vamos profundizando en el conocimiento de Dios, El va abriendo nuestros ojos a su característica más notable: El es Santo.

Quizás usted me dirá que Dios posee muchos atributos a parte de su santidad y que no se puede afirmar que una sea más importante que otra, pero déjeme recordarle que delante de Su trono la alabanza de continuo dice “Santo, Santo, Santo es el Señor” (Isaías 6:3, Apocalipsis 4:8)

¿Le dice algo el hecho de que aquellos que están siempre delante de Él adoren todo el tiempo Su santidad?

El pueblo que alaba a Dios y no es consciente de su santidad, es un pueblo inclinado a pensar que Dios es tolerante con el pecado.

Le sucedió al pueblo de Israel en los tiempos de Isaías y de la misma forma hoy he escuchado a más de alguno decir “voy a pecar solo un poco, en su gracia, Él me perdonará”. ¡Qué error más grande! Dios nos libre de tener algún día este tipo de pensamientos. Que las palabras del autor del libro de Hebreos resuenen con más fuerza que nunca en las mentes y corazones de aquellos que pasan por alto la gravedad del pecado:

“Si después de recibir el conocimiento de la verdad pecamos obstinadamente, ya no hay sacrificio por los pecados. Sólo queda una terrible expectativa de juicio, el fuego ardiente que ha de devorar a los enemigos de Dios.” Hebreos 10:26-27

Pidamos a Dios que realice esta obra santificadora en nuestra vida (1º Ts 5:23) y no seamos ignorantes acerca de la importancia que tiene la misma en el proceso de nuestra salvación.
“Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” Hebreos 12:14


“Pueblo cargado de culpa”

Este punto es importante.
Quizás alguien que podría argumentar que “quien peca por ignorancia… no tiene culpa”. Sin embargo, este mismo pueblo de Israel (que era ignorante acerca de la santidad del Dios que adoraba) estaba cargado de culpa. Es más, la ignorancia lejos de quitarle la culpa a este pueblo, lo llevo a ser destruido (Oseas 4:6).
“Tropiezas de día y de noche, y los profetas tropiezan contigo; tu madre dejará de existir, pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido. Puesto que rechazaste el conocimiento, yo también te rechazo como mi sacerdote. Ya que te olvidaste de la ley de tu Dios, yo también me olvidaré de tus hijos.” Oseas 4:5-6

Que podamos levantar en este momento la oración del salmista:

“¿Quién está consciente de sus propios errores? ¡Perdóname aquellos de los que no estoy consciente! Libra, además, a tu siervo de pecar a sabiendas; no permitas que tales pecados me dominen. Y de multiplicar mis pecados.” Salmos 19:12-13

Nunca olvidemos que Dios es Santo por sobre todas las cosas y que no puede ser burlado (Gal 6:7).

“Generación de malhechores, hijos corruptos”

En la actualidad nos parecería insensato siquiera criticar alguna congregación que cumpla “sagradamente” con todos sus quehaceres religiosos. Es más, como ya hemos dicho, la participación en las actividades de la iglesia es el termómetro utilizado para medir el compromiso con Dios. Sin embargo, el que el Señor llame a este pueblo “generación de malhechores” nos demuestra que la participación en actividades religiosas, incluso cuando el adorado es el Dios verdadero, no es garantía de nada.

Quiero destacar el hecho de que el adorado era el Dios verdadero. En el versículo 11 del capítulo citado claramente se indica que el pueblo venía a presentarse ante Jehová. No estamos hablando de que Dios aborrece un culto pagano (los cuales, por supuesto también aborrece), sino que es el propio culto del pueblo de Dios el que está en entredicho.

Estimado lector, el problema no estaba en la “forma” de realizar los cultos ni en el Dios que era objeto de la adoración. Es algo mucho más profundo que eso.

Lo que desagradaba tanto a Dios no estaba en las “dos horas de culto”, sino que en el resto del tiempo. Era una generación que no hacía lo recto delante de Dios porque no le conocía, que vivía sin temor de Él, ignorando su demanda de “Sean santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:16).

El veredicto de Dios es implacable: “¡Han abandonado al Señor! ¡Han despreciado al Santo de Israel! ¡Se han vuelto atrás!”

Voy a resumir el culto necio o irracional de la siguiente forma: es querer rendir culto a un Dios que es Santo, sin vivir en santidad. Esto es abominación a los ojos del Señor.

Culto Racional

Ahora que ya conocemos aquellas situaciones que hacen que un culto a Dios sea necio o irracional nos resultará fácil entender lo que es el culto racional.

Sin extendernos mucho, lo definiremos con las mismas palabras inspiradas del apóstol Pablo en su carta a los romanos:

“Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” Romanos 12:1-2

El culto racional es llevar una vida en santidad, justicia, misericordia, integridad y rectitud. Ese es su “sacrificio vivo, santo y agradable a Dios”. Esto es lo que Dios espera de usted.

“Lo que pido de ustedes es amor y no sacrificios, conocimiento de Dios y no holocaustos.” Oseas 6:6

Una vieja historia…

Finalmente, quiero recordarle la vieja historia de Caín y Abel. Ambos presentaron ofrenda de Dios, sin embargo, sólo uno de ellos fue aceptado. ¿La razón? Dios le dijo claramente el motivo a Caín:

“Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte.” Génesis 4:7

Un llamado al arrepentimiento

Si el Espíritu Santo ha traído convicción a su vida a través de este mensaje, reflexione sobre las misericordiosas pero firmes palabras de Dios llamándolo al arrepentimiento:

“¡Lávense, límpiense! ¡Aparten de mi vista sus obras malvadas! ¡Dejen de hacer el mal! ¡Aprendan a hacer el bien! ¡Busquen la justicia y reprendan al opresor! ¡Aboguen por el huérfano y defiendan a la viuda! Vengan, pongamos las cosas en claro dice el Señor. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana! ¿Están ustedes dispuestos a obedecer? ¡Comerán lo mejor de la tierra! ¿Se niegan y se rebelan? ¡Serán devorados por la espada! El Señor mismo lo ha dicho.” Isaías 1:16-20

Oro para que su Espíritu nos enseñe a rendir el verdadero culto racional a nuestro Dios.

Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra