domingo, 31 de enero de 2010
¿Son realmente protestantes y evangélicos todos los "protestantes" y "evangélicos" de hoy?
La Psicología: ¿Un Nuevo Caballo de Troya en la Iglesia?
viernes, 29 de enero de 2010
El Movimiento Apostolico Y Profético: ¿Mito o Realidad?
domingo, 24 de enero de 2010
Inclinándose al Idolo de la Unidad
domingo, 17 de enero de 2010
"No os engañeis" - La santidad en Corinto
sábado, 16 de enero de 2010
Emocionalismo
viernes, 15 de enero de 2010
¿Dios aún realiza milagros? ¿Por qué Dios ya no hace milagros como los hizo en la Biblia?
Aclarando el Calvinismo – Parte 2
Aclarando el Calvinismo (Parte I)
Parte I: ¿Es el Arminianismo Una Herejía Condenable?
Amo las doctrinas de la gracia y no huyo de la etiqueta “calvinista”. Creo en la soberanía de Dios. Estoy convencido de que la Escritura enseña que Dios es completamente soberano no sólo en la salvación (efectivamente llamando y concediendo fe para aquellos que El escoge); sino que también en cada detalle de la obra de Providencia. “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó” (Romanos 8:30). Y El hace que “todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Romanos 8:28). Simplemente, El “hace todas las cosas según el designio de su voluntad” (Efesios 1:11).
Eso es lo que quieren decir las personas comúnmente cuando hablan de “calvinismo”. Cuando acepto esa etiqueta, no juro lealtad al hombre Juan Calvino. No afirmo todo lo que él enseñó, y no condena todo lo que él condenó. Estoy convencido que Calvino fue un hombre piadoso y uno de los exponentes bíblicos y mentes teológicas más finas que han existido, pero él no tuvo siempre la razón. De hecho, mis convicciones son bautistas, así es que de ninguna manera soy uno de los seguidores devotos de Calvino. En otras palabras, cuando acepto la etiqueta “calvinista,” es sólo para bien de conveniencia. No digo ¨”yo soy de Calvino” en el sentido de Corintio.
Además, yo no soy uno de los que llevan el calvinismo como con un chip grande en su hombro, retando a las personas a pelearse conmigo acerca de él. Es cierto que puedo ponerme enérgico acerca de ciertos puntos de doctrina – especialmente cuando alguien ataca un principio que va al corazón del evangelio, como la expiación sustitutoria, o el pecado original, o la justificación por la fe y el principio de la justicia imputada. Cuando uno de esos principios es desafiado, estoy listo para pelear. (Y también tengo interés en dar una paliza cualquier cosa que suceda como la última moda pasajera evangélica.)
Pero el calvinismo no es uno de esos asuntos donde pierdo la calma y me molesta. Discutiré con usted, pero si usted anda ansioso de una pelea es probable que me encuentre difícil de provocar. Pasé muchos años como un Arminiano mismo pretendiendo que la verdad en estos asuntos es fácil y obvia.
Ahora, no se haga de una idea equivocada. Yo pienso que la verdad de la soberanía de Dios es evidente y finalmente ineludible en la Escritura. Pero es una verdad difícil de enfrentarse, así es que soy compasivo con aquellos que luchan contra eso. Soy lo suficientemente Calvinista para creer que Dios ha decretado (al menos por lo pronto) que algunos de mis hermanos deban sostener opiniones Arminianas.
Con el paso de los años probablemente he escrito al menos dos veces así como mucho material intentando bajar el tono de hiper-calvinistas enojados así como discutir con Arminianos. Eso no es porque pienso que el hiper-calvinismo sea un error más serio que el Arminianismo. De hecho, diría que los dos errores son sorprendentemente similares. Pero no oigo muy muchas voces de precaución que se planteen en contra de los peligros del hiper-calvinismo , y ya hay grandes cantidades de calvinistas allí afuera desafiando a los Arminianos, así es que he intentado expresarme públicamente lo más posible en contra de las tendencias de los hipers.
Es por eso que soy probablemente todo un militante menos que lo que usted podría esperar en lo que se refiere a atacar los errores del Arminianismo. Además, he llegado mucho más lejos respondiendo objeciones Arminianas con enseñanza paciente e instrucción bíblica imparcial y razonable – en lugar de discusiones enfadadas y anatemas instantáneas.
¿Por qué no tomar un acercamiento más pasivo, indulgente, fraternal, para todos los desacuerdos teológicos? Porque creo firmemente que hay algunos errores teológicos que se merecen una firme y decidida anatema. Ese es el punto de Pablo en Gálatas 1:8-9; y es el mismo punto que el apóstol Juan hace en 2 Juan, versículos 7-11. Cuando alguien enseña un error que fatalmente corrompe la verdad del evangelio, “sea anatema”.
Pero déjeme ser claro aquí: El simple Arminianismo no entra en esa categoría. No es justo ponerle una etiqueta de herejía flagrante al Arminianismo, como algunos de mis hermanos calvinistas más celosos parecen propensos a hacer. Hablo del Arminianismo histórico, evangélico, de las variedades clásicas y metodistas – El arminianismo, no pelagianismo, o teísmo manifiesto, o no importa qué herejía haya inventado Clark Pinnock en esta semana – sino el Arminianismo evangélico verdadero. El arminianismo está ciertamente equivocado; y argumentaría que es inconsistente consigo mismo. Pero en mi opinión, la variedad del Arminianismo común y corriente no está tan fatalmente equivocado que necesitamos consignar a nuestros hermanos Arminianos a las llamas eternas o aun automáticamente negarles compañerismo en a ellos de nuestros pastores.
Si usted piensa que comienzo a sonar como a un apologista para el Arminianismo, no lo estoy definitivamente. Yo pienso que el Arminianismo es un error profundo. Sus tendencias pueden ser verdaderamente siniestras, y cuando es permitido sembrarse, eso conduce a las personas a una herejía flagrante. Pero lo que estoy diciendo es que el mero Arminianismo mismo no es una herejía condenable. Es simplemente excesivamente inconsistente con las principales doctrinas del evangelio que los Arminianos mismos creen y afirman.
Pero mientras estoy sonando como un defensor del Arminianismo, permítame también decir esto: Quedan muchísimos calvinistas ignorantes e inconsistentes allí afuera, también. Con el aumento del Internet es más fácil que nunca para los laicos autodidactas de involucrarse en un diálogo teológico y debatir a través de foros de la Internet. Pienso que eso es en su mayor parte bueno, y lo promuevo. Pero la Internet lo hace más fácil para las personas dispuestas pero ignorantes para agruparse y reforzar la ignorancia del uno al otro incesantemente. Y temo que eso ocurre bastante.
Los hiper-calvinistas parecen especialmente susceptibles a esa tendencia, y hay nidos de ellos aquí y allí – especialmente en la Internet. Y cada vez más frecuentemente en estos días encuentro a las personas, quienes han sido influenciados por el extremismo en la Internet, importunando ideas hiper-calvinistas e insistiendo en que si alguien es un Arminiano, esa persona no es realmente cristiana en absoluto. Comparan al Arminianismo con pura salvación por obras. Sugieren que el Arminianismo implícitamente niega la expiación. O insisten en que el Dios adorado por los Arminianos es un Dios completamente diferente del Dios de la Escritura.
Eso realmente es retórica al tope – completamente innecesaria – y arraigada en la ignorancia histórica. Un par de años atrás, cuando inicié a mi weblog, mencioné esa tendencia en la primera entrada que coloqué y que titulé: “Calvinismo Rápido y Sucio”. Al final de esa entrada, dije esto: Mi consejo para los jóvenes calvinistas es aprender teología de los autores calvinistas tradicionales históricos, no de blogs y ni de los foros de debate en la Internet. Algunos de los foros pueden ser de ayuda porque conducen a recursos más importantes. Pero si usted piensa acerca de la Internet como un substituto para el seminario, usted corre un riesgo muy alto de desequilibrarse.
Sin embargo, lea a autores calvinistas tradicionales, y usted tendrá problema en encontrar a solo uno que estimó al Arminianismo por sí sola como una herejía condenable. Hay una razón para eso: Es porque mientras que el Arminianismo es desconcertante e inconsistente, no es necesaria y detestablemente erróneo. La mayoría de los mismos Arminianos – y aún estoy hablando de las variedades clásicas y wesleyanas, no pelagianismo haciéndose pasar por Arminianismo – la mayoría de los Arminianos mismos enfáticamente afirman la verdad del evangelio que está de hecho arraigada en presuposiciones Calvinísticas.
sábado, 2 de enero de 2010
Listado de Libros para descargar
El que cambia los tiempos
Saludos y Bendiciones,
Paciencia con los Ignorantes
viernes, 30 de octubre de 2009
Sermones de David Wilkerson en español
En el siguiente enlace podrás encontrar sermones del pastor David Wilkerson traducidos al español.
http://www.tscpulpitseries.org/spanish.html
Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra.
John Wycliffe - traductor de la Biblia
"John Wycliffe es la dramática biografía de la vida del sacerdote y erudito de la Biblia que tradujo por primera vez las Sagradas Escrituras al idioma inglés.
Wycliffe estuvo envuelto en una serie de conflictos políticos y religiosos.
Profesor de la Universidad de Oxford y considerado como uno de los filósofos de más renombre de su época, fue uno de los más fervientes defensores del nacionalismo inglés en contra del papado y campeón de la lucha contra las injusticias que cometieron los ricos contra los pobres.
Sus enseñanzas destacaban que el perdón de Dios no se podía comprar con las indulgencias que promovía el papado. Predicó que la única verdadera autoridad es la Palabra de Dios y que ésta no podía ser entendida a menos que la gente pudiera estudiarla en su lengua nativa.
Esta película recoge magistralmente la vida y las luchas de este gran hombre cuya contribución todavía sigue cosechando frutos."
Damos gracias a Dios por nuestros hermanos reformadores que no tuvieron miedo de predicar Su Palabra.
Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra.
martes, 20 de octubre de 2009
Las Aflicciones del Cristiano - 7º Parte
Las Aflicciones del Cristiano - 6º Parte
Las Aflicciones del Cristiano - 5º Parte
Las Aflicciones del Cristiano - 4º Parte
Las Aflicciones del Cristiano - 3º Parte
Las Aflicciones del Cristiano - 2º Parte
Las Aflicciones del Cristiano - 1º Parte
Juan 11:1-3
“Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume y le enjugó los pies con sus cabellos). Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo”.
a) Descripción de los personajes.
Lázaro
Fue un discípulo y amigo de Jesús que vivía con sus hermanas Marta y María en Betania, una población ubicada a unos 3 km al oriente de Jerusalén (cf. v. 18).
Como no se nos dice que haya tenido esposa y puesto que Marta se presenta como la ama de casa (Lucas 10:38-42) es probable que fuera soltero o viudo.
Los evangelios no señalan detalles acerca de su personalidad, pero podríamos hacernos una imagen de sus cualidades a partir del hecho de que Jesús lo amaba.
Imagino a Lázaro como un hombre de familia, no dado al vicio, responsable de los suyos, protector de sus hermanas.
El hecho de que Jesús estableciera su “centro de operaciones” en la casa de Lázaro cada vez que venía a Jerusalén nos habla de la hospitalidad que seguramente le mostraba, de su fe, de su interés por las cosas de Dios y su deseo de conocer mas íntimamente al Señor.
Además, como veremos más adelante, se dice que muchos de los judíos habían ido a visitar a María y Marta en su momento de aflicción, de lo cual podemos inferir otras cualidades de Lázaro como su generosidad, amabilidad, respeto hacia los demás y, en general, todo aquello que puede producir en las personas una respuesta de ese tipo.
En resumen, perfectamente podemos imaginarnos que Lázaro era un buen hombre.
María y Marta
María y Marta eran las hermanas de Lázaro.
Como nos señala el versículo uno, María es la que unge los pies del Señor en el relato de Lucas 7:36-50 y era sin duda otra discípula y amiga de Jesús muy cercana, muy íntima, muy devota.
En Lucas 10:38-42 se relata la historia de cuando el Señor llegó a su casa, María dejó a su hermana las preocupaciones domésticas para sentarse a los pies del Maestro. Jesús elogió la acción de María cuando Marta reclamó la ayuda de esta. En cambio, reprendió a Marta por estar “afanada y turbada” con muchos quehaceres.
Sin embargo, cabe señalar que fue María la que en un comienzo recibió a Jesús en su casa según Lucas 10:38 lo cual también muestra su interés por el Maestro.
¿Eres tú una persona que ama al Señor y que vive conforme a sus mandamientos? ¿Estás enfocando tu vida para conocerlo más íntimamente? ¿Te puedes identificar con esta familia? ¿Te sientes amado por Jesús?
Si te sientes identificado con esta descripción, si le has entregado tu vida a Cristo y el Espíritu Santo está en ti dándote la seguridad de que eres de Él, entonces este mensaje es para ti, para que conozcas un poco más a este Cristo que te ha dado nueva vida y que ha perdonado todos tus pecados.
Si aún no le rindes tu vida a Cristo (hayas hecho oraciones o no, vengas a los cultos o no, leas la Biblia o no, ores o no); si en tu corazón tú sabes que todavía no eres amigo de Dios, amigo de Cristo; si aún no crees en El, entonces el mensaje de hoy es para mostrarte lo que te estás perdiendo y espero que reflexiones y cambies tu corazón endurecido por un corazón abierto para recibirle como Señor y Salvador de tu vida.
b) Descripción de la situación.
El relato nos señala que Lázaro estaba enfermo.
Si bien no se nos señala la enfermedad, podemos asumir que la enfermedad era lo suficientemente grave como para que María y Marta hubiesen mandado a llamar a Jesús.
Además, debemos tener presente que en aquel entonces no existían los adelantos médicos que tenemos hoy en día. Sin ir tan lejos, hasta hace un siglo atrás las personas todavía morían de gripe.
Para nuestra mejor comprensión de los hechos, resultaría más gráfico si imagináramos que a Lázaro se le detectó un cáncer incurable u otra enfermedad para la cual no existe medicina.
Esto era especialmente preocupante en el caso de Marta y María ya que podemos asumir que su hermano era para ellas una figura de protección, seguridad, autoridad y dirección. De alguna forma, se podría decir que Lázaro era el pilar del cual se sostenía la fortaleza de aquel hogar.
¿Cuál sería el impacto en una familia común y corriente al recibir una noticia como esta? ¿Cuál sería el impacto que una noticia así produciría en tu familia?
La familia de la cual estamos hablando hoy no era una familia común y corriente. Ellos no sucumbieron ante esta primera etapa de la enfermedad de Lázaro.
Había algo especial en ellos: conocían a Aquel que había convertido el agua en vino, Aquel que había alimentado a los cinco mil con cinco panes y dos peces; el que hacía que los paralíticos anduviesen, el que era capaz de hacer ver al ciego y que tenía autoridad incluso para expulsar demonios de la gente.
Ellos conocían a Jesús, el Señor, el Cristo, el Mesías, aquel que era “Dios con nosotros”. Y no tan sólo lo conocían, sino que eran sus amigos, sus íntimos. Ellos lo amaban y, lo más importante, Él los amaba a ellos profundamente. La paz que provenía de esto era mucho más grande que cualquier aflicción que pudiese resultar de la situación que estaban enfrentando. Al menos, hasta ese momento.
d) Una respuesta de fe.
En esta primera etapa, la situación que nos causa aflicción se muestra hasta un punto en el cual no nos resulta difícil tener fe ya que hemos visto a Dios actuar muchas veces en situaciones similares.
Este es un momento de confianza en medio de la prueba, donde estamos seguros de que Jesús (NUESTRO JESÚS) va a estar ahí para socorrernos, para ser nuestra sanidad, nuestra fortaleza, nuestro amparo.
Aquí es cuando incluso animamos a los que nos rodean a tener fe, que las cosas pueden ser mejores.
Para María y Marta este es el momento en que tienen claro que sanar un enfermo no es nada complicado para Jesús. Este es el momento en el cual tratan de subir la moral del resto de los criados de la casa, del resto de sus amigos, es el momento donde animan a todos diciéndoles: “Calma, Jesús vendrá y todo estará bien”.
¿En qué aflicciones presentes podrías pensar en las cuales haga falta una intervención sobrenatural de parte de Dios? ¿Estás todavía sosteniendo tu fe?
jueves, 10 de septiembre de 2009
Corre!
Carter Conlon es pastor senior en la Times Square Church. Se unió al equipo pastoral en 1994 por una invitación del pastor fundador, David Wilkerson, y fue apuntado para pastor senior en el año 2001.
Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra
lunes, 24 de agosto de 2009
Culto Racional y Culto Necio
Una tendencia que confirma lo anterior es que con bastante frecuencia que aquellos miembros de la congregación que parecen más “activos” (es decir, que participar en un mayor número de actividades dentro de la iglesia) son comúnmente considerados como más “espirituales” y que gozan de un mayor favor de Dios.
También, la participación en cultos y actividades similares es vista como una muestra y prueba absoluta de la
santidad y el compromiso que una persona tiene con Dios y su iglesia.
Si bien, ninguna de las actividades mencionadas anteriormente es mala en sí misma, podemos correr el gran riesgo de pensar que el favor de Dios se encuentra en la práctica religiosa de dichas actividades, sin tomar en cuenta lo que nos dice la experiencia bíblica existente al respecto.
En la reflexión de hoy le quiero mostrar la diferencia existente entre un culto racional, y un culto necio o irracional.
Culto Necio o Irracional
En el capítulo primero del libro de Isaías, versículos 13 y 14, encontramos las palabras de Dios acerca de su sentir acerca del culto de adoración que le rendía su pueblo Israel en aquél entonces:
"No me sigan trayendo vanas ofrendas; el incienso es para mí una abominación. Luna nueva, día de reposo, asambleas convocadas; ¡no soporto que con su adoración me ofendan! Yo aborrezco sus lunas nuevas y festividades; se me han vuelto una carga que estoy cansado de soportar." Isaías 1:13-14
Podemos ver que la respuesta de Dios al culto de su pueblo fue tan rotunda como clara: “se me han vuelto una carga que estoy cansado de soportar”.
¿Cuál era el motivo para que algo supuestamente agradable a Dios se volviera una carga y una abominación?
La respuesta a esta pregunta la encontramos en los versículos 3 y 4 del mismo capítulo:
“El buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su amo; ¡pero Israel no conoce, mi pueblo no entiende! ¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de culpa, generación de malhechores, hijos corruptos! ¡Han abandonado al Señor! ¡Han despreciado al Santo de Israel! ¡Se han vuelto atrás!” Isaías 1:3-4
“Israel no conoce, mi pueblo no entiende”
Dios dice que el pueblo que le rendía culto no lo conocía. Durante toda la historia de Israel (salvo contadas excepciones) el conocimiento acerca de la ley del Señor fue quedando en el olvido progresivamente. La gran mayoría de los reyes de la nación “hicieron lo malo delante de Jehová” y generación tras generación fueron creando malos hábitos y creencias erradas acerca de Él.
El peligro de la ignorancia también está muy presente en estos tiempos. Vivimos inmersos en una cultura eclesiástica cuya tendencia es buscar la experiencia sobrenatural por sobre la enseñanza bíblica. Esto nos ha hecho ignorantes acerca de las grandes verdades que proclama la Escritura acerca del Dios que adoramos. Hemos desechado el conocimiento y nos hemos entregado a cualquier viento de doctrina. Lo que es peor, al no escudriñar las Escrituras nos hemos hecho un “Dios a medida”, el cual se amolda a lo que “yo creo, espero, siento o percibo” acerca de Él.
Es triste que muchos entre nosotros no busquen saber más acerca de Aquél que los amó.
“Nación pecadora”
El pecado dentro del pueblo de Dios generalmente viene como consecuencia de la ignorancia acerca su santidad.
A medida que vamos profundizando en el conocimiento de Dios, El va abriendo nuestros ojos a su característica más notable: El es Santo.
Quizás usted me dirá que Dios posee muchos atributos a parte de su santidad y que no se puede afirmar que una sea más importante que otra, pero déjeme recordarle que delante de Su trono la alabanza de continuo dice “Santo, Santo, Santo es el Señor” (Isaías 6:3, Apocalipsis 4:8)
¿Le dice algo el hecho de que aquellos que están siempre delante de Él adoren todo el tiempo Su santidad?
El pueblo que alaba a Dios y no es consciente de su santidad, es un pueblo inclinado a pensar que Dios es tolerante con el pecado.
Le sucedió al pueblo de Israel en los tiempos de Isaías y de la misma forma hoy he escuchado a más de alguno decir “voy a pecar solo un poco, en su gracia, Él me perdonará”. ¡Qué error más grande! Dios nos libre de tener algún día este tipo de pensamientos. Que las palabras del autor del libro de Hebreos resuenen con más fuerza que nunca en las mentes y corazones de aquellos que pasan por alto la gravedad del pecado:
“Si después de recibir el conocimiento de la verdad pecamos obstinadamente, ya no hay sacrificio por los pecados. Sólo queda una terrible expectativa de juicio, el fuego ardiente que ha de devorar a los enemigos de Dios.” Hebreos 10:26-27
Pidamos a Dios que realice esta obra santificadora en nuestra vida (1º Ts 5:23) y no seamos ignorantes acerca de la importancia que tiene la misma en el proceso de nuestra salvación.
“Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” Hebreos 12:14
“Pueblo cargado de culpa”
Este punto es importante.
Quizás alguien que podría argumentar que “quien peca por ignorancia… no tiene culpa”. Sin embargo, este mismo pueblo de Israel (que era ignorante acerca de la santidad del Dios que adoraba) estaba cargado de culpa. Es más, la ignorancia lejos de quitarle la culpa a este pueblo, lo llevo a ser destruido (Oseas 4:6).
“Tropiezas de día y de noche, y los profetas tropiezan contigo; tu madre dejará de existir, pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido. Puesto que rechazaste el conocimiento, yo también te rechazo como mi sacerdote. Ya que te olvidaste de la ley de tu Dios, yo también me olvidaré de tus hijos.” Oseas 4:5-6
Que podamos levantar en este momento la oración del salmista:
“¿Quién está consciente de sus propios errores? ¡Perdóname aquellos de los que no estoy consciente! Libra, además, a tu siervo de pecar a sabiendas; no permitas que tales pecados me dominen. Y de multiplicar mis pecados.” Salmos 19:12-13
Nunca olvidemos que Dios es Santo por sobre todas las cosas y que no puede ser burlado (Gal 6:7).
“Generación de malhechores, hijos corruptos”
En la actualidad nos parecería insensato siquiera criticar alguna congregación que cumpla “sagradamente” con todos sus quehaceres religiosos. Es más, como ya hemos dicho, la participación en las actividades de la iglesia es el termómetro utilizado para medir el compromiso con Dios. Sin embargo, el que el Señor llame a este pueblo “generación de malhechores” nos demuestra que la participación en actividades religiosas, incluso cuando el adorado es el Dios verdadero, no es garantía de nada.
Quiero destacar el hecho de que el adorado era el Dios verdadero. En el versículo 11 del capítulo citado claramente se indica que el pueblo venía a presentarse ante Jehová. No estamos hablando de que Dios aborrece un culto pagano (los cuales, por supuesto también aborrece), sino que es el propio culto del pueblo de Dios el que está en entredicho.
Estimado lector, el problema no estaba en la “forma” de realizar los cultos ni en el Dios que era objeto de la adoración. Es algo mucho más profundo que eso.
Lo que desagradaba tanto a Dios no estaba en las “dos horas de culto”, sino que en el resto del tiempo. Era una generación que no hacía lo recto delante de Dios porque no le conocía, que vivía sin temor de Él, ignorando su demanda de “Sean santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:16).
El veredicto de Dios es implacable: “¡Han abandonado al Señor! ¡Han despreciado al Santo de Israel! ¡Se han vuelto atrás!”
Voy a resumir el culto necio o irracional de la siguiente forma: es querer rendir culto a un Dios que es Santo, sin vivir en santidad. Esto es abominación a los ojos del Señor.
Culto Racional
Ahora que ya conocemos aquellas situaciones que hacen que un culto a Dios sea necio o irracional nos resultará fácil entender lo que es el culto racional.
Sin extendernos mucho, lo definiremos con las mismas palabras inspiradas del apóstol Pablo en su carta a los romanos:
“Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” Romanos 12:1-2
El culto racional es llevar una vida en santidad, justicia, misericordia, integridad y rectitud. Ese es su “sacrificio vivo, santo y agradable a Dios”. Esto es lo que Dios espera de usted.
“Lo que pido de ustedes es amor y no sacrificios, conocimiento de Dios y no holocaustos.” Oseas 6:6
Una vieja historia…
Finalmente, quiero recordarle la vieja historia de Caín y Abel. Ambos presentaron ofrenda de Dios, sin embargo, sólo uno de ellos fue aceptado. ¿La razón? Dios le dijo claramente el motivo a Caín:
“Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte.” Génesis 4:7
Un llamado al arrepentimiento
Si el Espíritu Santo ha traído convicción a su vida a través de este mensaje, reflexione sobre las misericordiosas pero firmes palabras de Dios llamándolo al arrepentimiento:
“¡Lávense, límpiense! ¡Aparten de mi vista sus obras malvadas! ¡Dejen de hacer el mal! ¡Aprendan a hacer el bien! ¡Busquen la justicia y reprendan al opresor! ¡Aboguen por el huérfano y defiendan a la viuda! Vengan, pongamos las cosas en claro dice el Señor. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana! ¿Están ustedes dispuestos a obedecer? ¡Comerán lo mejor de la tierra! ¿Se niegan y se rebelan? ¡Serán devorados por la espada! El Señor mismo lo ha dicho.” Isaías 1:16-20
Oro para que su Espíritu nos enseñe a rendir el verdadero culto racional a nuestro Dios.
Saludos y bendiciones,
Blog Predica la Palabra